Thorsten Staake, Tobias Graml y Markus Weiss, Laboratorio Bits to Energy, ETH Zurich

"Mediante la RFID, los objetos del mundo real se puede conectar a información relacionada o datos de producto. Esto es especialmente útil en la logística para optimizar procesos, como el rastreo de la ruta de un objeto durante un proceso de entrega. Sin embargo, la eficiencia ecológica es a menudo un efecto secundario de la eficacia en los procesos. Los encargados de gestionar estos procesos pueden emparejar objetos con información sobre el impacto medioambiental que tuvieron durante su producción, entrega y utilización. En el futuro, la RFID puede ayudar a basar nuestras decisiones de compra no sólo en las calorías del producto sino también en la cantidad de carbono que contienen o la energía que fue necesaria para su fabricación".

Thorsten Staake, Coordinador de gestión de información, ETH Zurich
Tobias Graml,
Coordinador de gestión de información, ETH Zurich
Markus Weiss, Grupo Distributed Systems, Instituto de Computación pervasiva, ETH Zurich

 

¿Pueden explicar brevemente a qué se dedica el laboratorio Bits to Energy?


Thorsten Staake, Coordinador de gestión de información, ETH Zurich:
El Laboratorio Bits to Energy es una iniciativa de investigación conjunta compuesta por diferentes divisiones de ETH Zurich con el Institute of Technology Management de la Universidad de St. Gallen. El Laboratorio investiga los beneficios potenciales de las tecnologías de la información para un desarrollo sostenible. Nuestros objetivos son conseguir una mayor moderación en el uso de la energía y presentar de forma transparente los datos de consumo de recursos a empresas y consumidores. En este contexto, investigamos cómo las tecnologías de sensor y actuador pueden aplicarse para aumentar la eficiencia de energía y recursos en el ámbito de producción, logística y entornos domésticos. También observamos las reacciones de la gente cuando observan la marca ecológica en los procesos, productos y servicios que utilizan.


¿Cómo pueden las TI ayudar a que las empresas produzcan de forma sostenible?

Tobias Graml, Coordinador de gestión de información, ETH Zurich: La tecnología de la información y la comunicación (ICT) permite que las empresas aumenten la eficacia de su uso de recursos y energía de múltiples formas. La ICT ayuda a recopilar y representar datos de patrones de consumo, emisiones, residuos etc. Por ello, representa la base de todas las mejoras que se intenten llevar a cabo al respecto. Hay muchas empresas que están trabajando para conseguir más "visibilidad de la cadena de suministros" para recortar costes. La misma "visibilidad de la cadena de suministros" es tan necesaria para reducir las emisiones y utilizar la energía de forma más eficiente, como lo es para rebajar costes.

Un ejemplo interesante es la aplicación de sistemas de TI que ayuda a informar de forma detallada sobre emisiones y permite medir los niveles de CO2. Con estos sistemas, las empresas pueden llevar el control sobre la "huella ecológica" que dejan. En el futuro, la Red de EPC puede incluso llegar a poder controlar las emisiones de gases de invernadero relacionadas con un producto individual, permitiendo así que los consumidores puedan escoger productos que no dañen el medio ambiente.

¿Hay algún otro beneficio para las empresas que usan las "TI verdes"?

Markus Weiss, Grupo Distributed Systems, Instituto de Computación pervasiva, ETH Zurich: Las "TI verdes" ayudan a reducir considerablemente los gastos de una empresa, especialmente en un momento en que los costes energéticos se han convertido en un factor de vital importancia. Los relativamente cortos ciclos de inversión permiten sustituciones periódicas de dispositivos por otros que aprovechen mejor la energía. Además, las empresas pueden ofrecer una imagen mejor a consumidores e inversores, ya que las "TI verdes" actúan de forma responsable frente a la ecología. De hecho, los centros de datos "verdes" son un tema de actualidad. A pesar de todo, me gustaría hacer hincapié en que las TI que aprovechan la energía pueden hacer mucho más que simplemente reducir la energía necesaria para hacerlas funcionar. También puede mejorar la producción y logística y proporcionar un mayor conocimiento del consumidor.

En el sector de bienes de consumo, las empresas se han centrado en el uso de la RFID para mejorar la eficacia de los procesos. ¿Se puede usar la RFID también para proteger el medio ambiente?

Markus Weiss: La eficiencia ecológica es a menudo un efecto secundario de la eficacia de procesos. Uno de nuestros proyectos de investigación trata sobre el uso de la RFID para acelerar la distribución de productos que caducan. Es muy común que se tenga que tirar fruta durante su transporte de una plantación a los diferentes centros de distribución o a un supermercado. Hoy en día las inspecciones visuales son el único método para estimar el estado de un producto. Con la RFID, los administradores pueden hacer un seguimiento de las temperaturas de almacenamiento de la fruta durante su distribución y estimar su fecha de caducidad de forma más precisa. Con esta información, los administradores de logística pueden dar prioridad de distribución a los artículos que duren menos y los gerentes en los supermercados pueden intentar vender más rápidamente estos alimentos. En caso de que los artículos con fecha de caducidad no se puedan vender a tiempo, pueden utilizarse para producir zumo. Este ejemplo muestra cómo las etiquetas de RFID combinadas con sensores pueden ayuda a reducir desechos. 

¿Hay alguna otra forma potencial, a parte de la logística, en que la RFID pueda ayudar a proteger el entorno?

Tobias Graml: La RFID es una tecnología que sirve para identificar automáticamente objetos físicos. A través de esta técnica, los objetos identificados del mundo real pueden conectarse a información relacionada o datos de producto. Esto es especialmente útil en la logística porque permite optimizar procesos, como por ejemplo el rastreo de un objeto durante el proceso de entrega. Sin embargo, los encargados también pueden emparejar objetos con información sobre el impacto medioambiental que tuvieron durante su producción, envío y uso. En el futuro, la RFID puede ayudarnos a basar nuestras decisiones de compra no sólo en las calorías de un producto, sino también en la cantidad de carbono o en la energía que fue necesaria para su fabricación.

Para finalizar, ¿nos pueden dar algún otro consejo para que los consumidores puedan ahorrar energía con las TI?

Thorsten Staake: por supuesto. Los contadores de electricidad "inteligente" ayudan a ahorrar mucha energía en casa. Cada vez hay más proveedores que ofrecen sistemas para obtener información casi a tiempo real sobre el consumo actual de energía. También ofrecen información relacionada, como costes de energía actuales o la disponibilidad de excedentes energéticos en plantas de energía eólica. Es muy probable que los consumidores se sorprendan al conocer lo que consumen los diferentes dispositivos mientras están en modo de espera o el máximo de carga posible. Estas tecnologías de visualización aumentan la conciencia energética de los consumidores y, por lo tanto, comportan un uso más racional de la energía. La infraestructura de medición representa el primer paso hacia una red de dispositivos que actúen de forma inteligente ante el consumo de energía, lo cual también es uno de nuestros focos de investigación principales.

El laboratorio Bits to Energy es una iniciativa de investigación conjunta de ETH Zurich junto a la Universidad de St. Gallen. Se dedica a investigar los beneficios potenciales de las tecnologías de Computación ubicua (UbiComp) como por ejemplo la RFID, para potenciar el desarrollo sostenible.

www.bitstoenergy.ch