RFID está ayudando a los museos con muchos desafíos

Una variedad de beneficios posibles gracias a RFID

Los museos de todos los continentes están descubriendo que RFID los puede ayudar en muchas formas.

Muchos museos de arte, ciencia e historia natural están etiquetando sus colecciones completas con RFID y están instalando lectores en puertas, entradas a depósitos y áreas de almacenamiento de stock.

RFID les permite a los empleados del museo saber dónde se encuentra cada pieza maestra única o artefacto histórico precioso, en todo momento, así como también les permite saber quién lo manipuló por última vez y dónde se ubicaba anteriormente.

Esto ayuda a llevar a cabo auditorías con más rapidez y eficiencia, encontrar artículos ubicados erróneamente dentro de enormes áreas de almacenamiento de stock, llevar un control de los trabajos que hayan sido movidos hacia algún muestrario temporario o exhibición especial, e incluso reducir los robos. Los empleados no necesitan tipear manualmente la información en un sistema de administración de colección y pueden utilizar su tiempo para otras tareas importantes.

Pero tal vez lo más importante es cómo RFID ayuda a preservar las piezas de museo: una vez etiquetadas, las obras y artefactos no necesitan tocarse o maniobrarse tanto como anteriormente. La información identificatoria ubicada debajo o detrás puede “verse” sin necesidad de mover el objeto en cuestión.