Retiradas más rápidas y sencillas con RFID

RFID ayuda a alertar a los consumidores de posibles peligros

Casi todos los artículos que usamos en nuestra vida diaria pueden ser peligrosos si no se fabrican correctamente. Piense en los neumáticos de coche, los juguetes infantiles y las latas de atún que han sido retirados por los fabricantes en los últimos años.

Con RFID será más fácil retirar los artículos peligrosos de los estantes de las tiendas y de los hogares. Ahora, cuando se retiran alimentos, el productor notifica al mayorista, que notifica al minorista pero, ¿quién informa al consumidor?

Los consumidores dependen de la información que aparece en la prensa, en televisión e Internet para averiguar si poseen artículos peligrosos. ¿No sería más sencillo, fácil y rápido que su tienda le enviara un correo electrónico advirtiéndole que debe cambiar el muñeco de su hijo o tirar una lata de atún?

Este tipo de servicio estará disponible gracias al etiquetado de artículos con RFID y códigos de producto electrónicos (EPC). Los números de identificación exclusivos del EPC se pueden asociar a la información sobre el propietario en una base de datos. Si la batería de un ordenador presenta riesgo de sobrecalentamiento o se sabe que los frenos fallan, se le podrá alertar directa e inmediatamente.

Además, RFID obligará a las empresas a fabricar de forma más responsable ya que esta tecnología se puede usar para realizar el seguimiento de un problema hasta su origen. Si las piezas de un móvil infantil pueden desprenderse y suponer un riesgo de asfixia, la tienda que vende el móvil puede identificar el origen de las piezas y rectificar el problema.