Sentirse seguro

RFID crea un mundo más seguro para los consumidores

RFID está detrás de numerosos avances en cuanto a seguridad: controla los registros de mantenimiento y seguridad de las piezas de repuesto, ayuda a recuperar las bicicletas perdidas o robadas y acelera el proceso de retirada de productos.

Éstos son algunos de los motivos por los que las empresas están cambiando a RFID. Los comercios pueden llegar a perder más del 1,5 por ciento de sus ventas totales por robos cada año. Para una gran empresa, puede significar cientos de millones de euros en bienes que, sencillamente, "se van por la puerta" o desaparecen de la trastienda.

Las empresas de mantenimiento de aviones reparan y modifican miles de piezas cada día. Para asegurarse de que las piezas no se extravíen en los talleres o durante el traslado entre el avión y el taller, RFID realiza su seguimiento mediante un número de identificación exclusivo denominado código de producto electrónico (EPC). El EPC se puede asociar a una base de datos segura para ofrecer información clave acerca del historial de propiedad y mantenimiento.

Una reciente retirada de millones de juguetes de Asia nos recuerda la dificultad del proceso de retirada de artículos peligrosos. Los consumidores son los últimos en enterarse de las retiradas y, con frecuencia, los padres no consiguen averiguar si el muñeco de su hijo está entre esos juguetes que deben devolverse a las tiendas. Con RFID, los productores serán inevitablemente más responsables de sus productos, ya que se puede usar para realizar el seguimiento de un producto directamente hasta el fabricante de un componente específico, por ejemplo, la empresa que usó la pintura que contiene demasiado plomo para colorear los juguetes de los niños.

En otras palabras, RFID no puede retirar artículos peligrosos del mercado pero sí realizar una contribución mayor aumentando la responsabilidad de los proveedores, mejorando la seguridad del transporte y acelerando la retirada de productos.