Proteger las especies

RFID ayuda a los investigadores a salvar animales protegidos

Usar RFID para realizar el seguimiento de mascotas y ganado no es ninguna novedad. La tecnología ha demostrado ser un medio para encontrar perros y gastos perdidos y un método para proteger el suministro de alimentos si apareciera una enfermedad en un establo.

Hace algunos años, los científicos comenzaron a colocar etiquetas RFID en ciervos y alces cautivos para estudiar cómo contraían enfermedades mortales. El proyecto realiza el seguimiento de sus movimientos cuando viajan de una granja a otra. Se instalaron lectores en los abrevaderos o depósitos de sal para obtener información más detallada acerca de los movimientos de los animales.

Ahora, los investigadores usan RFID en animales salvajes para estudiar sus movimientos y hábitats. El Instituto Polar de Noruega realiza el seguimiento de unos 1.000 osos polares, mientras que en el bosque húmedo del Amazonas se usa RFID para ayudar a salvar el pecarí de labios blancos, un jabalí. Una organización sin ánimo de lucro ha colocado etiquetas RFID en las orejas de los cerdos que están estudiando como parte de un proyecto de investigación más amplio que incluye el seguimiento de jaguares y guacamayos. Cuando un cerdo con etiqueta llega a un depósito de sal, un lector de RFID registra el número de identificación y la hora.

El grupo está recopilando información con el fin de conocer mejor las necesidades del hábitat de los animales. Dado el alto índice de deforestación en el Amazonas, la organización desea asegurarse de que los animales tengan un terreno suficientemente protegido.