En carretera

RFID puede ayudar a las empresas a gestionar la carga y ahorrar combustible

Los precios del combustible han alcanzado máximos históricos y el cambio climático encabeza la lista de preocupaciones de muchas personas. ¿Podría una sencilla tecnología de seguimiento y control ayudar con estos dos problemas?

Muchos expertos creen que RFID tiene posibilidades para reducir las emisiones y ayudar a las empresas a ahorrar costes de combustibles. ¿Por qué?

RFID ya ayuda a las empresas de logística a gestionar sus cargas y a realizar el seguimiento de su flota más eficazmente. La idea, denominada "gestión de activos móviles", es combinar varias tecnologías, entre ellas RFID, con sofisticadas herramientas de análisis para maximizar los beneficios de cada trayecto realizado por un camión, avión o barco. También se puede usar para calificar el rendimiento del conductor en función de sus hábitos de ahorro de combustible, por ejemplo, su capacidad para mantener los neumáticos inflados, conducir dentro de los límites permitidos de velocidad y limitar el exceso de peso en un vehículo. Para ello, el conductor se registra en el ordenador de a bordo del vehículo con su tarjeta de empleado con RFID. Los sensores de RFID supervisan los neumáticos, la velocidad y el peso del vehículo y calculan la puntuación del conductor en cada viaje.

Éste es otro ejemplo de cómo RFID puede reducir las emisiones. Ayudando a los gerentes de la flota a optimizar los calendarios y las rutas, RFID puede reducir el número de kilómetros que se recorren y ofrecer mejor servicio al cliente. Los operadores saben exactamente cuando un palé o paquete con etiquetas RFID sale del almacén, se carga en un camión y se entrega. Al realizar el seguimiento en tiempo real, un gerente tiene la opción de dar prioridad a un envío determinado o reunir varias cargas en función del espacio disponible.