Transfusiones más seguras

Tranquilidad en tiempos de estrés

Por sí mismas, la cirugía o una visita al hospital ya son suficientemente molestas como para tener que preocuparse, además, porque una enfermera podría administrarle inadvertidamente un tipo de sangre o plasma incorrectos.

Aunque hay pocas estadísticas disponibles, la mayoría de los expertos coinciden en que los trabajadores de hospitales de todo el mundo continúan cometiendo equivocaciones al relacionar sangre y pacientes, lo que puede tener consecuenciales devastadoras.

En la mayoría de los países se usan códigos de barras para identificar las bolsas de sangre y controlar información como el tipo de sangre o el nombre del donante. Ahora, con la llegada de la tecnología RFID, los hospitales están comenzando a controlar los productos sanguíneos con mucha mayor eficacia y eficiencia. El resultado: los pacientes están mucho más tranquilos durante su estancia en el hospital.

Relacionar pacientes y productos sanguíneos

Veamos un ejemplo. Un hospital de Milán usa RFID para confirmar que se administran los productos sanguíneos correctos a los pacientes. Las bolsas llevan una etiqueta RFID combinada con un cierre. Antes de hacer una transfusión, la enfermera usa un lector para identificar la bolsa de sangre y la etiqueta RFID que lleva el paciente en su muñeca. Si no coinciden, el cierre de la bolsa de sangre no se abre.

El dispositivo RFID también contiene un sensor de temperatura que controla y registra la temperatura fuera de la bolsa de sangre. De esta forma, médicos y enfermeras pueden confirmar que la sangre se ha almacenado correctamente.

Como puede ver, RFID ya está salvando vidas y reduciendo los errores clínicos. Esta situación mejorará a medida que más hospitales y clínicas adopten la nueva tecnología.