Japón lucha contra el tabaquismo en menores

Los padres pueden estar seguros de que los adolescentes no podrán adquirir cigarrillos fácilmente en las máquinas expendedoras      

En su esfuerzo por cumplir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Japón sigue trabajando para mantener el tabaco fuera del alcance de los fumadores menores de edad.

El país ha equipado las máquinas expendedoras de tabaco con controles basados en RFID para verificar la edad.

En 2008 estableció un plazo para dotar a 500.000 máquinas expendedoras con etiquetas RFID que leen las tarjetas expedidas a personas mayores de 20 años.

Los usuarios deben situar las tarjetas cerca de la máquina expendedora para poder leer su chip y la identificación exclusiva y cifrada que contiene, con el fin de comprobar que el portador de la tarjeta tiene edad suficiente para comprar tabaco.

Para los adultos que fuman, la tarjeta tiene otra ventaja: se puede cargar crédito en ella y usarla como tarjeta de débito. De esta manera, las compras en las máquinas expendedoras son más rápidas y cómodas puesto que no es necesario buscar monedas.

Y, por supuesto, los padres pueden estar más seguros de que los cigarrillos no acabarán en manos de sus hijos.