La tecnología RFID empieza a madurar

Historia de las ventajas para el consumidor de la RFID

La tecnología RFID tiene más de 60 años. Se utilizó una forma primitiva de ella durante la 2ª Guerra Mundial para diferenciar los barcos enemigos de los amigos. Más adelante, las tiendas empezaron a utilizarla en sus sistemas antirobo situados en la puerta.

Luego llegaron los sistemas de acceso "sin llave" basados en RFID. Estos se desarrollaron primero en la década de los 70 y 80. Unos permitían desbloquear el coche a varios metros de distancia, muy práctico si está diluviando. Otros le ahorraban el tiempo de buscar las llaves de la puerta del despacho. Sólo con pasar la billetera por la puerta, un par de clics y se abría.

Tecnología evolucionada para una vida mejor

Las investigaciones en sistemas de etiquetado de bajo coste convirtieron a la RFID en un sistema extendido a finales de los 90. En ese momento las empresas empezaron a experimentar con aplicaciones que permitiesen pagar el billete de autobús con el teléfono móvil o que detectasen el contrabando, evitando la entrada de productos medicinales potencialmente peligrosos.

Por aquella época apareció el (EPC) (Código electrónico de producto). Consistía en una cifra larga similar al código de barras y creada por un consorcio de empresas y laboratorios universitarios como avance al uso global de RFDI. La creación de la red EPC se debe a EPCglobal Inc., subsidiaria de GS1, la empresa que inventó el código de barras UPC

Multitud de ventajas 

A medida que la tecnología de RFID se extiende en múltiples sectores, los consumidores de todo el mundo siguen recibiendo beneficios. Hay más disponibilidad de productos, la recuperación de objetos robados es más sencilla y será también más fácil recordar productos defectuosos, como neumáticos o juguetes.