El ABC de RFID

Tecnología para mejorar productos y servicios

Tiene muchísima prisa, hay demasiada cola y el dependiente de la caja debe comprobar cientos de artículos antes de que llegue su turno. Esta situación puede que se convierta en un recuerdo del pasado. Para finalizar la compra de productos, sólo tendrá que pasar con su carrito a través de una puerta especial. Un lector y un ordenador se encargarán de detectar su compra y el supermercado la cargará a su cuenta corriente. Ya puede dirigirse a su cita, 30 minutos antes de lo que esperaba, ¡gracias a la identificación por radiofrecuencia! (RFID).

La tecnología RFID existe desde hace décadas y puede hacerle la vida más fácil. Desde los años 80 se ha utilizado para controlar el acceso a edificios de oficinas, evitar pequeños robos en tiendas y permitir que los motoristas crucen los peajes de las autopistas sin tener que detenerse. Hoy en día, cada vez hay más cantidad de pequeños comerciantes y productores de bienes de consumo que utilizan la RFID para identificar sus productos. Esto les permite garantizar la frescura y disponibilidad de los alimentos y la autenticidad y calidad de los productos. Sobre todo, el uso de RFID se traduce en una mejora en el servicio que prestan y permite que usted pueda obtener información adicional sobre los productos mientras va de compras.

Etiquetas, lectores y un sistema informático

¿Cómo funciona exactamente? La verdad es que esta tecnología es muy sencilla. Se necesita solamente una etiqueta RFID, un lector y un sistema informático. En la mayoría de los casos, una cifra larga, conocida como EPC (Código electrónico de producto) es la única información que se almacena en uno de los pequeños chips informáticos de la etiqueta. Una vez que se ha vinculado a una base de datos de forma segura, esta cifra proporciona una única identificación positiva para cada objeto.

Algunos sistemas RFID, incluyendo sistemas de creación de acceso, control de pasaportes e identificación de pacientes, funcionan mediante la vinculación de un ID único para proteger la seguridad de los datos personales. Las ventajas para los consumidores son evidentes. Hay algunos ejemplos en el sitio Web, pero no utilizan EPC. En lo que respecta a los bienes del consumidor, puede estar seguro de que nunca se incluirá información personal en un EPC.

Para mejorar la tecnología, es necesario llevar a cabo una investigación exhaustiva. Los minoristas, productores de bienes de consumo y empresas de logística trabajan codo a codo con los científicos.